Infografía ¿Qué es y cómo elaborarla?

El progreso que ha tenido la tecnología ha hecho posible que ésta pueda utilizarse para inventar objetos o para plasmar en atractivos diseños ciertos conceptos. Por esto, la infografía es un material didáctico que con los años ha ganado popularidad en diferentes áreas, una de ellas, la laboral.

La editorial Alfaguara, de Grupo Santillana, define a la infografía como “un diseño gráfico en el que se combinan textos y elementos visuales con el fin de comunicar información precisa sobre variadas temáticas: científicas, deportivas, culturales, literarias, etc”.

Si bien es cierto que la infografía puede ser de gran utilidad en diferentes campos de trabajo, es dentro del marketing de contenido donde se le pueden sacar múltiples ventajas, pues enriquece los materiales que más se utilizan en esta rama.

El marketing de contenidos es una de las técnicas que más caracterizan al marketing de creación, de hecho, el escritor Joe Pulizzi la describe de una manera que permite entender más claramente la importancia que llega a tener una infografía.

Para Pulizzi el marketing de contenidos es: “Una técnica de contenido relevante y valioso para atraer, adquirir y llamar la atención de un público objetivo bien definido”.

Lo dice un experto, pues Joe es fundador del Content Marketing Institute y autor de varios libros sobre el tema.

Esa atención que se busca por parte del público o de los lectores de un sitio web, se puede obtener por medio de diferentes herramientas digitales, por ejemplo:

Videos cortos para explicar un tema.
Un podcast
Una infografía que explique de forma clara algún concepto.

Para elaborar esta pieza visual no se necesitan programas difíciles de comprender, ni se requiere de muchas horas para terminar alguna, en realidad se trata de un gráfico sencillo -pero de muchas ventajas- que vamos a explorar a lo largo de este artículo.

¿Qué es una infografía?

Lo más importante es tener claro que una infografía es un formato digital que combina imágenes y texto para que juntos comuniquen de manera clara las ideas principales de algún tema en específico; además, estos materiales pueden llegar a incluir gráficas de datos que complementen toda la información.

A veces, los contenidos que hay en Internet se componen únicamente de grandes textos que lejos de aclarar algún tema, confunden más a los lectores por lo pesado que resulta comprender todo ese conjunto de caracteres.

Es ahí cuando la infografía hace su trabajo, pues sin duda alguna resulta más llamativo mirar una serie de imágenes que con poco texto y un orden correcto, nos “desmenucen” la información concreta que tardaríamos más tiempo en encontrar dentro de un texto muy largo.

Esta herramienta de comunicación es una especie de “respaldo visual” que se le da al texto, y desde hace pocos años es de las más utilizadas, pues a simple vista atrae más la atención de cualquier lector, por eso es sumamente importante que su diseño sea llamativo y coherente.

Los antecedentes de la infografía

Aunque podría resultar difícil de creer, la infografía es un resumen gráfico que se ha utilizado desde hace muchos años. Claro que pasó por cambios significativos para convertirse en lo que actualmente conocemos, pero tiene unos antecedentes muy interesantes que valen la pena conocer.

Los orígenes de este formato podrían remontarse hasta el antiguo Egipto (2,000 a.C), cuando las personas usaban jeroglíficos para poder comunicarse. Mucho tiempo después, alrededor del año 1,400 fue Leonardo Da Vinci quien plasmó muchas de sus investigaciones en forma de gráficos acompañados de texto.

A partir de ese momento, la infografía comenzó a utilizarse de manera más común, aunque claro que no con ese nombre, se trataba simplemente de un recurso que les permitía a las personas combinar texto con gráficos o símbolos, con la finalidad de dar a conocer sus ideas.

En el transcurso de los años 1,800 algunos periódicos comenzaron a utilizar los resúmenes gráficos en sus páginas, para hacer más llamativo el contenido que diariamente compartían con sus lectores.

Posteriormente, cuando ya estaba transcurriendo el siguiente milenio (los años 1,900), los avances comenzaron a hacerse más evidentes, gracias a un factor muy importante: la tecnología.

Gracias a los avances tecnológicos, la infografía ganó importancia, sobre todo entre los periódicos y revistas de aquella época, pues se dieron cuenta que sus seguidores encontraban más atractiva la información que se presentaba resumida en un diseño con texto e imágenes.

Además, la fama de estos materiales se trasladó a otros ámbitos, entre ellos el educativo, para hacer más didácticos los textos escolares; el social, para explicar diferentes mapas y/o planos de alguna ciudad, y el médico, para informar a los pacientes sobre ciertas enfermedades, pero de manera amigable y más llamativa.

En resumen, la infografía empezó como un texto al que solamente se le añadían gráficas de datos, posteriormente se integraron imágenes y se comenzó a prestar más atención al diseño, para que las tipografías, los colores y las imágenes combinaran de forma armoniosa.

Características de la infografía

La infografía, como resumen gráfico, se “perfeccionó” en el campo editorial, donde era más utilizada. Sin embargo, sus características y creciente fama, hicieron que empresas de publicidad y escuelas también se apropiaran de este recurso.

Así que después de conocer qué es la infografía y una breve historia, es conveniente conocer las particularidades de esta pieza visual.

Texto:

Por tratarse de un material gráfico, el texto que se utiliza debe ser reducido, los párrafos muy grandes saturan el diseño de una infografía, así que deben evitarse este tipo de contenidos. La idea es resumir -sin que se deje de entender- un tema para que sea fácil su comprensión.

Significado:

Esto se refiere a que el conjunto de texto e imágenes deben transmitir un mismo significado, pues todo debe remitir a la esencia del tema que se quiere informar.

Coherencia:

entre el texto y los materiales gráficos debe existir una coherencia, es decir, que ambos expliquen bien un tema sin confundir a los lectores. Se debe prestar atención a los colores, el tipo de letra, la forma de los gráficos o las imágenes y el estilo general de la infografía.

Linealidad:

nos referimos al orden en que se debe leer la información. En México la lectura de un texto es de izquierda a derecha y es lineal, una idea tras otra; en el caso de la infografía, el orden de los elementos no sigue esta regla y mientras el contenido se entienda, se vale jugar con la forma como se acomodan las imágenes y los textos.

Legibilidad:

todos los textos que aparezcan en una infografía, por más cortos que sean, deben estar escritos sin faltas de ortografía y con la sintaxis adecuada para que puedan entenderse muy bien todas las ideas.

Otra característica de la infografía, que comenzó a ser la más importante en la actualidad, tiene que ver con la temporalidad, es decir, que cuando hay temas en tendencia, estos se manejan como notas periodísticas y como resúmenes gráficos que se difunden en las redes sociales.

Algo más que es muy característico de este material es que acerca a los lectores “a los elementos, ideas o acontecimientos más importantes de un determinado tema, como: dónde ocurrió, cómo se llevó a cabo, cuáles son sus características, en qué consiste el proceso, cuáles son las cifras, etc”, esto según lo que explica Alfaguara.

Rasgos particulares de una infografía en cuatro puntos:

Es más ágil de leer porque combina textos e imágenes.

La infografía es un recurso que facilita la comprensión de temas difíciles.

Responde de manera concreta a las preguntas qué, quién, cuándo, dónde, cómo y por quién, acompañado de complementos visuales.

Un diseño bien hecho y adecuado a la información debe resaltar en una infografía.

Como se ha podido notar hasta este punto, el resumen gráfico que se puede obtener con una infografía tiene que cumplir con todas estas características para que pueda considerarse como un buen material y sobre todo, logre captar la atención del público.

Estructura básica de la infografía

Debido a lo importante que es presentarles a los lectores una infografía que cumpla el objetivo de informar y que además sea fácil de comprender, la estructura básica que debe seguir es muy importante.

El orden del texto, los colores, las imágenes y las gráficas de datos se distribuirán de acuerdo con el diseño que se le quiera dar a cada infografía; sin embargo, se debe tener en cuenta una estructura que permita tener coherencia.
Para comprender muy bien este punto, partiremos de los elementos básicos que debe contener este material visual:

Título:

tiene que ser breve y concreto, para que exprese la esencia de todo lo que se contará en la infografía.

Texto:

son párrafos o enunciados breves que se deben utilizar para explicar un tema.

Cuerpo:

es el conjunto de información visual que se presenta por medio de imágenes, enunciados, tablas, logos y mapas, los cuales se acompañan de colores y tipografías llamativas.

Fuente:

siempre se debe poner en la infografía de dónde se obtuvo la información.

Crédito:

es el nombre de la o las personas que se encargaron de hacer este material visual. Por lo regular tanto la fuente como el crédito se deben escribir en un tamaño más pequeño que el resto de la información.

Estos son elementos que siempre se deben añadir a una infografía para que tenga coherencia en la lectura, mientras que el orden y los recursos gráficos que se van a utilizar dependen de cada persona que las elabora.

Herramientas para crear una infografía

De esta forma llegamos a un punto “más didáctico”, pues es momento de conocer cómo se hace una infografía y qué herramientas hacen más fácil la creación de estos resúmenes gráficos.

Para diseñar una infografía lo primero que se tiene que hacer es leer información relacionada con el tema del que se hablará. Después se debe hacer un resumen con los puntos más importantes de dicho tema, para que sea más fácil identificar qué tipo de acompañamientos visuales son convenientes de utilizar.

A la hora de diseñar estos materiales tan llamativos y después de haber comprendido bien el tema, lo que sigue es cuidar ciertos criterios, que de acuerdo con la editorial Alfaguara, son:

La proporción:

se refiere al equilibro que debe existir entre las imágenes y el texto.
– La perspectiva: aunque las imágenes son protagonistas de la infografía, no se debe abusar de sus medidas y hacerlas demasiado grandes.

Las texturas:

se puede jugar con este tipo de detalles, pero de manera cuidadosa para que no confundan a los lectores cuando vean toda la información.

Las formas:

es común el uso de figuras geométricas para hacer más atractivas las infografías, solamente se debe cuidar que no sean excesivas para que el diseño se mantenga balanceado.

La clave para hacer una infografía es comprender muy bien el tema que se va a plasmar, para que sea más sencillo establecer el diseño y los componentes visuales que tendrá.

Aunque podría parecer algo muy complicado, en realidad no es así, sobre todo porque existen programas que hacen más fácil la creación de materiales gráficos, los cuales vale la pena conocer.

Programas para hacer una infografía

Entre todo lo que se puede encontrar en Internet, los programas para hacer una infografía resultan ser muy accesibles, nosotros te vamos a recomendar los siguientes.

Canva:

este sitio creado en el 2012 tiene un gran número de plantillas que facilitan la creación de cualquier material gráfico. Utilizarla es muy sencillo porque solamente se tienen que arrastrar los elementos que integrarán un diseño específico.

Piktochart:

es una aplicación que funciona a partir de plantillas temáticas, para que incluso las personas que no son diseñadores, puedan crear infografías y lo mejor es que es totalmente gratuita.

Easel.ly:

se trata de una herramienta en la que puedes crear un perfil para usar sus plantillas y crear una infografía, aunque debemos mencionar que no tiene tantas como otros programas, sin embargo, resulta muy útil si eres principiante.

Infogram:

en este programa se pueden crear diferentes tipos de materiales gráficos, aunque cuenta con plantillas, también ofrece la opción de importar archivos desde una computadora personal.

Creately:

con este programa se puede crear desde una infografía básica, hasta mapas conceptuales más avanzados. Una de las principales características de esta herramienta es que se pueden hacer diseños de manera colaborativa con otros usuarios.

Genial.ly:

con este programa se pueden hacer infografías muy llamativas, pues tiene contenidos interactivos para darle un toque mucho más atractivo a cualquier diseño con colores, íconos y tipografías originales.

Con aplicaciones como las que acabamos de describir, crear una infografía no sólo resultará más fácil, sino que se puede echar a volar la imaginación con todos los elementos que ofrecen cada uno de estos programas.

Los diferentes usos que tiene la infografía

Para hacer una infografía, se debe tener en cuenta el uso que se le dará, es decir, el público al cual se va a dirigir, pues este resumen gráfico se tiene que elaborar siguiendo una estructura que se adapte a las necesidades del público objetivo.

En el marketing de contenidos lo que se busca es comunicar, específicamente, dar a conocer las ventajas o servicios que ofrece cierta compañía. Por eso, entre los usos se pueden considerar los siguientes:

– La atracción de usuarios o lectores, pues al ser muy llamativas, es fácil que se dediquen a leer este tipo de contenidos, que textos demasiado largos.
– La explicación de temas complicados, pues se resumen y se acompañan de imágenes para que su comprensión sea mejor.
– La atención del público, pues los cibernautas se sienten más atraídos por una infografía, lo cual es una buena estrategia entre la competencia.

Las redes sociales para difundir una infografía

Cuando ya se tiene una infografía lista y se sabe a qué público se va a dirigir, lo que sigue es buscar el medio más adecuado para darle difusión. Actualmente, las redes sociales ocupan un lugar preponderante en la comunicación, por lo que este sería el lugar más recomendado.

Con los avances de la tecnología, las personas han hecho de las redes sociales su principal forma de comunicación, donde además buscan todo tipo de información y cuando es de su agrado, la comparten.

Por eso, darle difusión a una infografía en estos sitios de la web es una estrategia que puede atraer más lectores, quienes se encargan de viralizar estos contenidos cuando los comparten entre otros usuarios de las redes sociales.

Como se trata de plataformas modernas, es importante tener en cuenta que cualquier infografía que se publique debe ser coherente, tener colores atractivos, tipografía que resalte y sobre todo, información importante y verídica que respalde el diseño que se muestra.

Trabajo y escuela, usos didácticos de la infografía

No sólo en marketing digital se le puede sacar provecho a la infografía, en otros ámbitos como el escolar y el laboral también tiene buenas aplicaciones, porque finalmente se trata de un recurso que puede dirigirse a todo tipo de público.

En las escuelas, es más llamativo para los niños estudiar un tema si se les presenta de forma didáctica, con imágenes y recursos gráficos que capten su atención, que con pesados textos que posiblemente los lleguen a confundir.

Los mapas mentales son, posiblemente, un ejemplo del antecedente que tiene la infografía en el aspecto escolar; sin embargo, los niños ya tienen acceso más fácil a una computadora, por lo que ellos también pueden hacer estos resúmenes gráficos en alguno de los programas que mencionamos antes.

Por otra parte, en el trabajo también resultan muy atractivas las infografías, por ejemplo, en una junta es más sencillo exponer a los jefes los objetivos de un proyecto con materiales llenos de imágenes y colores que atrapan la atención de los oyentes.

Los tipos de infografía

Por tratarse de un recurso que se presta para darle diseños muy variados, la infografía puede tener diferentes tipos, los cuales van a depender de los lectores a los que vaya dirigida; sin embargo, de forma general podemos mencionar los siguientes:

Comerciales

Este tipo de infografía se utiliza más en el marketing, porque su objetivo es atraer al público o potenciales clientes de alguna empresa que se dedique a prestar servicios, por ejemplo, la programación web.

Lo que se cuida en este tipo de contenidos es la calidad del diseño para resaltar los beneficios de cierto producto o servicio, se puede llegar a utilizar como una forma sutil de publicidad que no sólo desea vender algo, también compartir información interesante con el público.

Educativas

En el caso de este tipo de infografía, su uso es cada vez más frecuente, porque es un buen complemento en el aprendizaje de los niños, ya sea que las encuentren en Internet o forme parte de algunos de sus libros escolares.

Storytelling

En este caso las infografías se utilizan para contar una historia específica, con el objetivo de provocar una emoción en el lector, de tal forma que le remita a recuerdos y que con el tiempo, la infografía sea una referencia para él.

Periodísticas

Desde los orígenes de este recurso podemos ver que se utilizó en los periódicos, donde poco a poco ha evolucionado hasta convertirse en parte imprescindible de muchos diarios, pues no compite con sus notas periodísticas, por el contrario, las complementa y enriquece.

Pictoline:

un ejemplo muy claro del poder que tiene actualmente la infografía en el ámbito editorial es Pictoline, una empresa que se dedica a informar pero de manera más atractiva, concreta y muy ilustrada.

Sus temas pueden ir desde curiosidades, hasta problemas actuales que se convierten en tendencia en las redes sociales, y no sólo de México, sino de todo el mundo.

A partir de la creación de Pictoline y su creciente popularidad, otros medios de comunicación han replicado el uso de la infografía, la cual se puede encontrar sobre todo en Facebook, como parte de la difusión que se le dan a los temas de relevancia.

El papel del infografista

La infografía ha ganado tanta importancia en la actualidad que ya existe un puesto laboral específico para hacer este material visual: se llama infografista, es decir, la persona que se encarga de crear imágenes y representaciones gráficas utilizando programas.

La tarea principal del infografista es utilizar herramientas gráficas para colocar información relevante de un tema, en un espacio que por lo regular es pequeño. Debe ocupar elementos visuales que se combinen con texto para hacer más llamativo su diseño.

Es evidente que la infografía ha evolucionado y de ser solamente un complemento que sirve para informar, se convirtió en el protagonista de la información misma, que entretiene y al mismo tiempo nos permite aprender cosas nuevas de diferentes temas.

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