Empezar una construcción sin buenos cimientos no parece la idea más sabia ¿verdad? Incluso, para quienes no somos expertos en el tema de la construcción nos es posible intuir que se trataría de una pésima decisión, cuyas consecuencias irían desde el desperdicio de tiempo y recursos, hasta la posible pérdida de una propiedad entera. Aunque no lo creas, algo muy similar ocurre cuando te encargas de llevar a cabo tácticas sin estrategia dentro de tu sitio para mejorar tu posicionamiento web, pues te preocupas por “construir” sobre algo que no cuenta con los fundamentos (o que teniéndolos no se les brinda atención y seguimiento) que le darán soporte a aquellas acciones que implementes.

Dicho de otra forma, cuando destinas todos tus esfuerzos a la ejecución de una única táctica, lo más seguro es que, en algún momento, tu proceso de crecimiento se verá interrumpido o, en ciertos casos, cesado por completo. Lo que para unos puede considerarse una “exageración”, para quienes hemos estado estudiando el flujo de actualización y cambio dentro del mundo digital y del posicionamiento web, que no es más que parte de la lógica cotidiana que hemos aprendido a descifrar, significa la diferencia entre “permanecer” o “desaparecer”.

Una estrategia de posicionamiento web es, sin duda, uno de los mejores ejemplos dentro del amplio espectro del marketing digital para hablar de esto. Al igual que un gran número de actividades profesionales, el posicionamiento web depende en amplio y profundo sentido de un conjunto de tácticas que, en sintonía, se enlazan y permiten el alcance de metas y proyectos específicos. De hecho, no sólo se trata de los cimientos (el inicio y fundamentos), sino también del desarrollo en el corto, mediano y largo plazo de tácticas que co-ayudarán en dicho propósito.

Hacer SEO para posicionamiento web, no se trata sólo de “ciertas actividades” que se puedan llevar a cabo de forma aislada sin una planeación e integración apagadas a una disciplina rigurosa. Lamentablemente para algunos, entender lo anterior sólo fue posible cuando las penalizaciones y problemas llegaron a su sitio. Quizá el caso más común que hemos escuchado acerca de esta clase de problemáticas es la focalización única y exclusiva en la táctica llamada Link Building la que, como su nombre nos permite intuir, se refiere a la construcción de enlaces externos-entrantes alrededor de un sitio web determinado. Justo aquí es importante decir: El link building, por supuesto que es relevante, pero no es lo más importante, es decir, el link building es una parte del complicado puzzle denominado posicionamiento web.

Aunque por mucho tiempo se pensó que el link building bastaría para mantener la estrategia de posicionamiento web de un sitio, sin la necesidad de preocuparse por hacer poco o nada fuera de esta táctica, lo cierto es que las cosas han cambiado radicalmente. Durante el año 2011 fuimos testigos, afortunada o desafortunadamente, del rápido ascenso de páginas que, poseedoras ya de buenos lugares dentro de los primeros resultados de búsqueda de Google, llegaron a la cima sólo con la aplicación indiscriminada de link building, marcando la historia del SEO con ello.

Sin embargo, nunca nada es estático y menos en los medios digitales. La caída ha sido fuerte para aquellos que únicamente vieron una arista del extenso cúmulo de formas; los cambios de algoritmo así como otras actualizaciones del mundo online, tal como hemos analizado en otras entradas, nos ha obligado a detenernos, analizar, afinar detalles, probar y avanzar, pero ¿qué pasa cuando la única carta que tienes en juego no cuenta como válida? Con esto no estamos descalificando el link building, por el contrario reconocemos que las tácticas bien aplicadas de esta naturaleza han demostrado ser de gran impacto y la gran diferencia entre “rankear” y no hacerlo, pero es importante remarcar que no es una táctica infalible y autónoma.

La recomendación de muchos SEO’s que hoy por hoy son “viejos lobos de mar” es que, a la par de esta táctica, se implementen otras acciones, como bien pueden ser optimizaciones UX, content upgrades, así como tácticas de brand growth, por mencionar algunas. La creación de una estrategia completa de posicionamiento web que cubra todos los espacios es la mejor forma para construir sobre un cimiento sólido, uno que te permita levantarte cuando una situación imprevista se presente.

Tengamos claro que: Las prioridades para los motores de búsqueda pueden variar, tal como ocurrió con el reciente cambio de algoritmo de Google que parece centrar su atención  hacia un tema, la experiencia del usuario.

Un sitio web puede llegar a ser el canal de comunicación más importante para una organización o persona, pero conseguirlo no será posible con la aplicación de una única táctica de forma aislada y sin considerar qué es lo que demanda el exterior (motores de búsqueda, usuarios, competencia, etc.). El trabajo es mucho más complicado sí, lo es pero los resultados pueden ser mucho más gratificantes y prolongados de lo que habías considerado.

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